martes, 3 de marzo de 2009

Mujeres gitanas


Testimonio de una mujer gitana:

Las mujeres gitanas siempre hemos participado en nuestras comunidades: trabajando dentro de casa y muchas veces también fuera, educando a nuestros hijos e hijas, reuniéndonos, con nuestra voz, nuestro esfuerzo, nuestra alegría.

Cada una de nosotras aporta algo a nuestra comunidad o a la sociedad mayoritaria: algunas nos centramos en el cuidado de nuestros niños, niñas y mayores y de nuestros hogares; otras compaginamos este trabajo con la venta, o con otro tipo de empleo. Algunas participamos en asociaciones, nos reunimos con otras mujeres o también con hombres para mejorar nuestras condiciones de vida y las de nuestra comunidad.

Entre nosotras hay amas de casa, estudiantes, vendedoras, trabajadoras sociales, mediadoras, artistas, médicas, gitanas que viven la vida de diferente manera, participando en distintas actividades.
La muestra la diversidad de las mujeres gitanas, una ventana hacia el conocimiento de una parte de la comunidad gitana y una parte de la sociedad española.

Eugenia de Montijo


Eugenia era una mujer educada e inteligente. Después del nacimiento de su hijo, el príncipe imperial, Eugenia decidió tomar parte activa en la política del Segundo Imperio. Ferviente católica, se opuso a la política de su marido en lo tocante a Italia, y defendió los poderes y prerrogativas del Papa en dicho país. Desempeñó la regencia del imperio en tres ocasiones: durante las campañas de Italia en 1859; durante una visita de su marido a Argelia en 1865 y en los últimos momentos del Segundo Imperio, ya en 1870.
La emperatriz Eugenia secundó las desafortunadas intervenciones exteriores del imperio:
La derrotada Invasión francesa de México que costó la vida al emperador Maximiliano I de México.
La guerra contra Prusia, que concluyó al año siguiente con la derrota de Sedán.
En 1869 la emperatriz Eugenia asistió a la inauguración del canal de Suez, construido por su pariente lejano Fernando de Lesseps. Asimismo, apoyó las investigaciones de Louis Pasteur, que acabarían en la vacuna contra la rabia.